Somos de grupos cerrados

Somos de grupos cerrados… Percibimos a los nuevos como una amenaza. ¿Y si lo hace mejor que yo? Nos pregunta el subconsciente. Y les damos la espalda. Incluso, nos atrevemos a juzgarlos. Maquillad vuestros sentimientos y llamadlos como queráis. Pero detrás de esa actitud yo sólo veo celos, envidia, miedo…

Somos de grupos cerrados… Con lo gratificante que es aprender y enseñar. Con lo enriquecedor que es demostrarle a nuestros prejuicios que están equivocados. Con lo humilde que te hace reconocer tus errores para poder ser mejor persona cada día.

Somos de grupos cerrados… Yo misma me he dado de bruces contra sus muros una y otra vez. Y, ¿por qué no aceptarlo?, también he sido pared.

Somos de grupos cerrados… Pero hoy he decidido que entraré a formar parte de ese grupo abierto. Porque, según cuentan, cuando llega la hora de rendir cuentas con la almohada, compensa. Y mucho.

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