Los votos matrimoniales que nunca pronuncié

No. Andrés y yo no intercambiamos votos matrimoniales. A pesar de que nuestro maestro de ceremonias nos dio la oportunidad de improvisar cuando nos pusimos las alianzas. Y a pesar de que durante las semanas previas a la boda me rondó la idea de escribirlos ‘motu proprio’. Resultó complicado encontrar un momento de tranquilidad para hacerlo…

Pero como el refrán dice que “nunca es tarde si la dicha es buena”, he decidido escribir y compartir mis votos matrimoniales hoy, cuando se cumple un mes de la #BodaSiEsContigo.

Si es contigo, acurrucada entre tus brazos, mis “problemones” se convierten en pequeños inconvenientes.

Si es contigo, no habrá jornada sin risas.

Si es contigo, no hay tema de conversación (banal o trascendental) que se nos resista.

Si es contigo, no importa dónde… En Lisboa, en Londres, en La Habana o, sin ir más lejos, en casa.

Si es contigo, la cotidianidad es extraordinaria.

Si es contigo,  la admiración, el deseo y el respeto enarbolan nuestra bandera.

Si es contigo, no hay sueño imposible, quizás solo tarde un poco más en hacerse realidad.

Si es contigo… Quise hace justo un mes, quiero hoy y querré todos los días de mi vida.

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